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Regenera tu microbioma

Lechuga

Azúcares Naturales

85.17 mg/g

Ratio

9.64

Fructosa

37.89 mg/g*

Sabor Premium

 ⭐ ⭐ ⭐ ⭐ ⭐

* Datos estadísticos obtenidos por el proyecto EPIGEN-METCAN. Valores orientativos sujetos a cambios, puede haber cambios en concentración dependiendo del momento de la temporada.

Cata & Análisis

PERFIL SENSORIAL PREMIUM

Pulsa sobre cualquier atributo para consultar su nota organoléptica detallada.

Aroma (Nariz)
Sabor (Boca)
Aroma7.5Frescura9.5Floral6.5Hidratante9.0Limpieza9.0Intensidad7.0 Dulzor8.0Jugosidad8.5Refrescante9.0Melosa5.0Persistencia7.5Equilibrio8.5
Aroma 7.5 / 10

La fructosa alta aporta un fondo frutal pero carece de madurez compleja.

8.1 Nota media global
del panel de cata

* Cada atributo ha sido evaluado por nuestro panel de cata para describir con precisión la experiencia en boca debido a los resultados obtenidos por el proyecto EPIGEN-METCAN.

Nutrición

Compuestos que nutren

Detrás de su sabor hay una riqueza nutricional que convierte a cada pieza en un alimento funcional. Estos son sus compuestos más destacados.

+ GABA

Efecto relajante y neuroprotector

+ TRIPTÓFANO

Precursor de serotonina, con efectos positivos en el estado de ánimo

+ FENILALANINA

Precursor de neurotransmisores (Serotonina, Dopamina)

Receta
La receta final
Wraps de lechuga y lentejas al jengibre

Una receta minimalista que deja que tu Lechuga se lleve el protagonismo absoluto. Pocos ingredientes, máximo sabor.

10 min
2 personas
Fácil

Ingredientes

  • 1 lechuga grande (tipo Iceberg o Cogollos de Tudela, que tengan forma de «cuenco»).
  • 2 tazas de lentejas cocidas (pueden ser de bote, bien lavadas y secas).
  • 1 zanahoria rallada.
  • 1 cebolla morada picada finamente.
  • 2 dientes de ajo picados.
  • 1 trozo pequeño de jengibre rallado.
  • Salsa: 3 cucharadas de salsa de soja, 1 cucharadita de miel (o sirope de agave) y un chorrito de aceite de sésamo.
  • Topping: Cacahuetes picados y cebollino (opcional).

Elaboración

Preparar la lechuga

Separa las hojas de la lechuga con cuidado de no romperlas. Lávalas en agua muy fría (puedes usar hielo) para que queden extra crujientes. Sécalas bien y reserva.

El sofrito

En una sartén grande con un poco de aceite, saltea la cebolla, el ajo y el jengibre hasta que estén fragantes. Añade la zanahoria rallada y cocina por 2 minutos.

Caramelizar las lentejas

Sube el fuego y añade las lentejas (es vital que estén bien secas). Saltéalas durante 5 minutos hasta que veas que algunas empiezan a verse doradas.

Glasear

Vierte la mezcla de salsa de soja, miel y aceite de sésamo. Remueve bien durante 1 minuto hasta que el líquido se reduzca y las lentejas queden brillantes y pegajosas.

Montaje

Sirve la mezcla caliente en el centro de las hojas de lechuga frías. Corona con los cacahuetes y el cebollino.
La magia bajo el suelo

El gran secreto de nuestros cultivos no está en los químicos de síntesis, sino bajo el suelo.

Al regenerar la salud de la tierra despertamos un universo de microorganismos beneficiosos. Este microbioma activo trabaja en perfecta simbiosis con la fisiología de las plantas, optimizando la absorción de nutrientes y fortaleciendo sus defensas desde la raíz. Cuando una planta crece en un ecosistema vivo y equilibrado, no necesita forzar su desarrollo. El resultado es pura magia de la naturaleza.

Sabor auténtico

Se maximiza la expresión genética natural de cada variedad, recuperando los sabores intensos y los aromas de siempre.

Cualidades Organolépticas Superiores

Texturas firmes, colores vibrantes y una calidad que se nota con los cinco sentidos.

Mayor Nutrición y Vida Útil

Alimentos más resilientes, ricos en antioxidantes y con una conservación natural superior.

Cultivar respetando los ciclos de la vida no es una tendencia; es el único camino para obtener frutas y hortalizas excepcionales, sanas para las personas y generosas con el planeta.

Descubre el verdadero sabor de la tierra regenerada.

Medio ambiente

Cultivar que devuelve más de lo que toma

Cada cultivo regenerativo es también una herramienta contra el cambio climático. Al alimentar la vida del suelo en lugar de agotarla, nuestras fincas transforman el carbono de la atmósfera en materia orgánica estable bajo tierra. Es lo que se conoce como secuestro de carbono: la planta capta CO2, lo convierte en azúcares y los cede a las raíces y a los microorganismos, que lo fijan en el suelo durante años.

El resultado es un ecosistema que retiene más agua, resiste mejor las sequías y necesita menos insumos externos. Producir alimentos excepcionales y regenerar el planeta dejan de ser objetivos opuestos para convertirse en el mismo camino.

C02

Capturado y fijado en el suelo como materia orgánica estable

Suelo vivo

Más biodiversidad microbiana y raíces profundas que retienen agua

Ciclo cerrado

Menos insumos de síntesis y regeneración natural de la fertilidad.