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Regenera tu microbioma

Tomate Cherry Pera Rome

Azúcares Naturales

297.95 mg/g

Ratio

4.73

Glutamato

32.66 mg/g*

Sabor Premium

 ⭐ ⭐ ⭐ ⭐ ⭐

* Datos estadísticos obtenidos por el proyecto EPIGEN-METCAN. Valores orientativos sujetos a cambios, puede haber cambios en concentración dependiendo del momento de la temporada.

Cata & Análisis

PERFIL SENSORIAL PREMIUM

Pulsa sobre cualquier atributo para consultar su nota organoléptica detallada.

Aroma (Nariz)
Sabor (Boca)
Aroma8.5Frescura8.0Floral7.5Hidratante8.5Limpieza8.5Intensidad8.5 Dulzor8.0Jugosidad8.5Refrescante8.0Melosa7.5Persistencia9.0Equilibrio8.5
Aroma 8.5 / 10

La fructosa y la glucosa concentrada potencian un intenso y maduro aroma frutal.

8.3 Nota media global
del panel de cata

* Cada atributo ha sido evaluado por nuestro panel de cata para describir con precisión la experiencia en boca debido a los resultados obtenidos por el proyecto EPIGEN-METCAN.

Nutrición

Compuestos que nutren

Detrás de su sabor hay una riqueza nutricional que convierte a cada pieza en un alimento funcional. Estos son sus compuestos más destacados.

+ ÁCIDO CLOROGÉNICO

Regula el metabolismo de la glucosa y las grasas

+ MIOINOSITOL

Equilibra el sistema hormonal

+ VALINA

Ayuda a reparar las fibras musculares tras el ejercicio

Receta
La receta final
Ensalada Mediterránea con Tomates Cherry Pera Rome

Una receta minimalista que deja que tu Tomate Cherry Pera Rome se lleve el protagonismo absoluto. Pocos ingredientes, máximo sabor.

10 min
2 personas
Fácil

Ingredientes

  • 500 g de tomates pera cherry Rome
  • 1 pepino
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla morada
  • 100 g de queso Feta (opcional)
  • Aceitunas negras (al gusto)
  • Hojas de albahaca fresca
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre balsámico
  • Sal y pimienta al gusto

Elaboración

Preparar los ingredientes

Lava bien los tomates pera cherry Rome y córtalos por la mitad o en cuartos si son muy grandes.

Cortar las verduras

Pela el pepino y córtalo en rodajas finas. Lava el pimiento rojo y córtalo en tiras finas. Pela y corta la cebolla morada en rodajas finas también.

Mezclar todo

En un bol grande, agrega los tomates, el pepino, el pimiento rojo y la cebolla morada. Si decides usar queso feta, córtalo en cubos y agrégalo a la ensalada.

Añadir las aceitunas

Incorpora las aceitunas negras (puedes usar las que más te gusten)

Aliñar

Rocía la ensalada con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y un toque d evinagre balsámico. Salpica con sal y pimienta al gusto.

Decorar

Añade unas hojas de albahaca fresca para dar un toque aromático y fresco.

Servir

Esta ensalada es ideal como acompañamiento para carnes a la parrilla, pescados o incluso como plato principal para un almuerzo ligero y saludable.
La magia bajo el suelo

El gran secreto de nuestros cultivos no está en los químicos de síntesis, sino bajo el suelo.

Al regenerar la salud de la tierra despertamos un universo de microorganismos beneficiosos. Este microbioma activo trabaja en perfecta simbiosis con la fisiología de las plantas, optimizando la absorción de nutrientes y fortaleciendo sus defensas desde la raíz. Cuando una planta crece en un ecosistema vivo y equilibrado, no necesita forzar su desarrollo. El resultado es pura magia de la naturaleza.

Sabor auténtico

Se maximiza la expresión genética natural de cada variedad, recuperando los sabores intensos y los aromas de siempre.

Cualidades Organolépticas Superiores

Texturas firmes, colores vibrantes y una calidad que se nota con los cinco sentidos.

Mayor Nutrición y Vida Útil

Alimentos más resilientes, ricos en antioxidantes y con una conservación natural superior.

Cultivar respetando los ciclos de la vida no es una tendencia; es el único camino para obtener frutas y hortalizas excepcionales, sanas para las personas y generosas con el planeta.

Descubre el verdadero sabor de la tierra regenerada.

Medio ambiente

Cultivar que devuelve más de lo que toma

Cada cultivo regenerativo es también una herramienta contra el cambio climático. Al alimentar la vida del suelo en lugar de agotarla, nuestras fincas transforman el carbono de la atmósfera en materia orgánica estable bajo tierra. Es lo que se conoce como secuestro de carbono: la planta capta CO2, lo convierte en azúcares y los cede a las raíces y a los microorganismos, que lo fijan en el suelo durante años.

El resultado es un ecosistema que retiene más agua, resiste mejor las sequías y necesita menos insumos externos. Producir alimentos excepcionales y regenerar el planeta dejan de ser objetivos opuestos para convertirse en el mismo camino.

C02

Capturado y fijado en el suelo como materia orgánica estable

Suelo vivo

Más biodiversidad microbiana y raíces profundas que retienen agua

Ciclo cerrado

Menos insumos de síntesis y regeneración natural de la fertilidad.