Epigen_Healthy_Bite_logo
Regenera tu microbioma

Fresa

Azúcares Naturales

291.31 ± 7.70 mg/g

Ratio

2.80

Ácido Cítrico

68.30 ± 1.58 mg/g*

Sabor Premium

 ⭐ ⭐ ⭐ ⭐ ⭐

* Datos estadísticos obtenidos por el proyecto EPIGEN-METCAN. Valores orientativos sujetos a cambios, puede haber cambios en concentración dependiendo del momento de la temporada.

Cata & Análisis

PERFIL SENSORIAL PREMIUM

Pulsa sobre cualquier atributo para consultar su nota organoléptica detallada.

Aroma (Nariz)
Sabor (Boca)
Aroma9.0Frescura8.0Floral8.0Hidratante9.0Limpieza8.0Intensidad9.0 Dulzor10.0Jugosidad9.0Refrescante9.0Melosa7.0Persistencia8.0Equilibrio9.0
Aroma 9.0 / 10

Elevada concentración de azúcares y compuestos fenólicos aporta un profundo perfil de madurez aromática.

8.5 Nota media global
del panel de cata

* Cada atributo ha sido evaluado por nuestro panel de cata para describir con precisión la experiencia en boca debido a los resultados obtenidos por el proyecto EPIGEN-METCAN.

Nutrición

Compuestos que nutren

Detrás de su sabor hay una riqueza nutricional que convierte a cada pieza en un alimento funcional. Estos son sus compuestos más destacados.

+ AZÚCARES TOTALES

Principal fuente energética cuantificada por RMN que aporta dulzor natural

+ ÁCIDO MÁLICO

Ácido orgánico clave que aporta frescura y participa en el metabolismo celular

+ ESTEROLES Y LÍPIDOS

Componentes funcionales cuantificados que contribuyen al valor nutricional del fruto

Receta
La receta final
FRESAS ASADAS AL OPORTO

Una receta minimalista que deja que tu Fresa se lleve el protagonismo absoluto. Pocos ingredientes, máximo sabor.

40 min
2 personas
Fácil

Ingredientes

  • Fresa: 450 g
  • Aceite de oliva virgen extra: 20 ml
  • Miel: 30 ml
  • Vino de Oporto: 30 ml
  • Ralladura de naranja o de limón
  • Vinagre de Módena: 10 ml
  • Sal: una buena pizca

Elaboración

Precalentar

Precalentar el horno a 180º C y preparar una bandeja que pueda recoger bien los jugos sin salirse. No queremos amontonar las fresas. Se puede cubrir con papel de horno o de aluminio.

Lavar, cortar y secar

Lavar la fruta, cortar los rabitos y secar con suavidad. Cortar en cuartos o mitades longitudinales, dependiendo del tamaño. Disponer en un recipiente.

Mezclar y remover

Aparte mezclar bien todos los demás ingredientes y echar sobre las fresas. Remover con suavidad y volcar las fresas sobre la bandeja en una sola capa, agregando los jugos que hayan quedado en el cuenco.

Hornear

Hornear durante unos 30-40 minutos, o hasta que estén muy blandas y hayan soltado sus jugos. Es interesante que queden bien asadas, pero cuidando que no se quemen.

Enfriar

Dejar enfriar un poco fuera del horno antes de trasladarlas a una fuente o recipiente adecuado, agregando todos los jugos de la bandeja. Se puede añadir un poco más de Oporto o de miel si se desea.
La magia bajo el suelo

El gran secreto de nuestros cultivos no está en los químicos de síntesis, sino bajo el suelo.

Al regenerar la salud de la tierra despertamos un universo de microorganismos beneficiosos. Este microbioma activo trabaja en perfecta simbiosis con la fisiología de las plantas, optimizando la absorción de nutrientes y fortaleciendo sus defensas desde la raíz. Cuando una planta crece en un ecosistema vivo y equilibrado, no necesita forzar su desarrollo. El resultado es pura magia de la naturaleza.

Sabor auténtico

Se maximiza la expresión genética natural de cada variedad, recuperando los sabores intensos y los aromas de siempre.

Cualidades Organolépticas Superiores

Texturas firmes, colores vibrantes y una calidad que se nota con los cinco sentidos.

Mayor Nutrición y Vida Útil

Alimentos más resilientes, ricos en antioxidantes y con una conservación natural superior.

Cultivar respetando los ciclos de la vida no es una tendencia; es el único camino para obtener frutas y hortalizas excepcionales, sanas para las personas y generosas con el planeta.

Descubre el verdadero sabor de la tierra regenerada.

Medio ambiente

Cultivar que devuelve más de lo que toma

Cada cultivo regenerativo es también una herramienta contra el cambio climático. Al alimentar la vida del suelo en lugar de agotarla, nuestras fincas transforman el carbono de la atmósfera en materia orgánica estable bajo tierra. Es lo que se conoce como secuestro de carbono: la planta capta CO2, lo convierte en azúcares y los cede a las raíces y a los microorganismos, que lo fijan en el suelo durante años.

El resultado es un ecosistema que retiene más agua, resiste mejor las sequías y necesita menos insumos externos. Producir alimentos excepcionales y regenerar el planeta dejan de ser objetivos opuestos para convertirse en el mismo camino.

C02

Capturado y fijado en el suelo como materia orgánica estable

Suelo vivo

Más biodiversidad microbiana y raíces profundas que retienen agua

Ciclo cerrado

Menos insumos de síntesis y regeneración natural de la fertilidad.